Un pequeño ensayo para mi clase de administración estratégica sobre el texto “The Gospel of Wealth” de Andrew Carnegie basado en tres preguntas:
- ¿Qué lecciones aprenden de este ensayo?
- ¿Están de acuerdo con su contenido? y ¿Por qué razón?
- ¿Cómo implementarían el mensaje del ensayo de Andrew Carnegie?
La administración de las riquezas personales es un tema que no se trata tan seguido como debería, con un poco de suerte nuestros padres nos enseñan a ahorrar, guardar una parte de todo lo que ganemos para asegurar nuestra vida una vez que dejemos la edad laboral, pero nadie te dice qué hacer cuando ganas más dinero del que necesitas – de hecho nadie te dice cuánto es más dinero del que necesitas – y este es el tema que trata este ensayo de Andrew Carnegie. Su introducción me dejó algo confundido, pues habla de que es bueno que se noten las diferencias culturales entre los ricos y los pobres, un punto debatible, pero lo que le sigue demuestra un gran respeto por la sociedad.
La línea básica de la discusión es que un hombre tiene tres maneras de invertir su dinero una vez muerto: repartiéndolo todo entre sus familiares, haciendo una donación final o no dejando dinero al morir. La última opción, más elaborada, significa que esta persona supo manejar su dinero mientras vivía, haciendo algún bien a la sociedad, acto con mayor significado que una donación final que solo lo revela como un hombre que no quiso renunciar a su dinero hasta que no tuvo que hacerlo. Me parece que tiene razón al hacer una afirmación como esta, pues un bien social no se hace de un día para otro con dinero, toma tiempo y esfuerzo de gente comprometida que, al poder contar con soporte constante, es más productiva, como una inversión a largo plazo.
Se puede seguir el mensaje de Andrew Carnegie de muchas maneras, investigando distintos temas de interés y organizaciones que se dediquen a esa linea de trabajo, probablemente la mejor opción, hablando de donaciones económicas, sea apadrinar una organización y mantener una relación constante, pues como se dijo anteriormente se trata de una inversión a largo plazo, y si se decidiera dar donaciones aleatorias a organizaciones aleatorias nunca se llegaría a ver un resultado tangible o cuantificable (física o estadísticamente).
Este ensayo es una visión muy interesante sobre las responsabilidades sociales de los ricos, personas que tuvieron las oportunidades necesarias y tomaron las decisiones correctas. Son una parte de nuestra cultura que actualmente es vista de muchas maneras, por una parte son lo que todos quisieran ser, por otro lado se les reprocha su actitud hacia los demás, pero como se menciona, podrían ser los mecenas de nuestra sociedad, gente respetada por su compromiso y su apoyo hacia los más necesitados.